lunes 13 de febrero de 2012

Para mí el año 2011 ha sido...



Intenso, duro y muy difícil.
No me puedo quejar ni me quejo porque tengo salud, tengo trabajo y estoy estudiando, pero ha sido un año en el que no he tenido vacaciones, en el que mis jornadas han ido creciendo por momentos hasta rozar lo absurdo, y en el que mi tiempo de ocio ha ido desapareciendo hasta convertirse en algo anecdótico o en un mero recuerdo. Los fines de semana se llenaron primero de trabajos freelance, después de la traducción que estoy haciendo al español de la ROM de Final Fantasy VI de SNES, y posteriormente de estudio, prácticas y trabajos.

Una gran compañera y muchisimos recuerdos me dieron mis 18 meses de Apolo Media.
No tuve vacaciones en verano porque deje mi trabajo en Apolo un viernes y comencé en Decoexsa el lunes siguiente, y la verdad es que me paso factura. La tensión y la presión de cambiar de trabajo, el esfuerzo extra por intentar aprenderlo todo y unos resultados vergonzosos me hundieron bastante el ánimo. Si no llega a ser por mis maravillosos compañeros, primero el Señor Veiga y después el Señor Galeano, no creo que lo hubiera aguantado.

Y cuando no podía dar más de si mi agenda me apunte a la Universidad.
En concreto estoy cursando un Grado en Sistemas de Información en la Universidad de Alcalá, y es una mezcla de informática y Administración y dirección de empresas que me convenció por que a diferencia de las ingenierías no tenia física y tan solo una asignatura de matemáticas, y no cinco.
Por este motivo tuve que sacrificar lo poco que quedaba de mi ocio y vida social que transcurría los sábados en mi casa con mis frikolegas, y le dedique por completo el fin de semana al estudio. Tuve también que comenzar a dormir menos, porque 7 horas al día es un lujo, y no estaba para lujos la situación. Con 4 o 5 horas tendría que apañarme.

Y es que para celebrar mi año de la buena suerte comencé mi primer cuatrimestre con Matemáticas y Fundamentos de Tecnología de computadores (de ahora en adelante circuitos).
Si, yo que la última vez que aprobé matemáticas fue en 7º de E.G.B., y que me metí en un Bachiller de Humanidades (letras puras) por que no tenía ni idea, y yo que prácticamente no se sumar mas allá de cantidades que quepan en los dedos de las manos.

Fue mortal, estresante, depresivo y agotador, porque para colmo tienes que tener la base de los bachilleratos de ciencias, pero estaba decidido a ver hasta dónde podía llegar, y sacrificando cualquier buen rato, momento feliz o de descanso durante 4 meses, y con la inestimable ayuda de los señores Christian y Daniel y de la paciencia, tiempo, esperanza y lecciones del Gran Jon, con demasiadas horas de tutorías y mas videos de youtube de los que he visto en toda mi vida, y sin la mas mínima esperanza de aprobar en el primer año, hice todo lo que pude, al menos con el tiempo que mi trabajo a jornada más que completa me permitía.
Trabajo nuevo, Oficina nueva, corte de pelo nuevo.

Y por fin, aunque sucediese en 2012, tras perderme varias vacaciones y la navidad, y con el TOC por las nubes, conseguí, no sin ayuda de los profesores, ¡¡¡¡un 5.0 en matemáticas y un 9.0 en circuitos!!!!

Aun no lo he asimilado y no he podido disfrutarlo, pero el caso es que (creo) que ha sucedido. Lo he logrado y casi no le puedo pedir más a esta vida (aunque ya lo esté haciendo claro....).

En 2011 también perdí a mi última abuela y madrina Isidora Gómez. Siempre es triste una pérdida así pero cuando las personas alcanzan una cierta edad (90+) y tienen una serie de problemas de salud uno está preparado para que la naturaleza siga su curso. Y sirvió para reunir a toda la rama de la familia donde conocí a tíos y primos que no había visto nunca, y a familiares que hacia más de 15 años que no veía.


Pero también ha sido un año en el que he (re)conocido a buenos compañeros de trabajo (MC, Veiga y Roberto, sois la repera!!), y he tenido la suerte de coincidir con unos colegas de clase estupendos (Jon, te debo muchísimo) y unos comprensivos amigos que no me recriminaron el abandonarlos y desaparecer durante los cuatro meses de clase. Por ello a todos les agradezco enormemente el apoyo, la compañía, el tiempo y la paciencia. ¡ARIGATO!


En resumen ha sido un año sin descanso, sin casi buenos momentos y sobrecargado de trabajo, responsabilidades y más trabajo, la mayoría no remunerado. Pero lo he conseguido terminar con vida, he tenido un éxito moderado en la universidad, y vuelvo a tener un contrato indefinido, que le da a uno cierta tranquilidad. Y pese a que no se cuanto tiempo podre aguantar a este ritmo, lo cierto es que cuando conviertes el límite en rutina, no se hace más agradable pero si más llevadero. Cuesta más levantarse un día a las 5 de la mañana que todos los días, y cuesta más doblar turno un día que hacerlo por norma todos los días.

Estudiar estudiar, en la universidar!
Y así con las esperanzas puestas en que en este 2012 pueda vivir algo mas, pueda ver a mis amigos y a la gente que quiero, conozca a los nuevos bebés presentes o en camino, ejecute reencuentros pendientes desde varios años o lustros, consiga terminar y publicar mi parche de traducción del Final Fantasy VI, y mantener mi trabajo y mi carrera en niveles aceptables me despido de este 2011 duro y agotador pero en algunos aspectos reconfortante y enriquecedor.


Valoración del año 2011: 6 sobre 10 ;P

lunes 7 de noviembre de 2011

Receta de Bizcocho de Naranja casero

Hace poco mi madre, que se esta especializando en postres y bollería caseros, hizo un bizcocho de naranja que estaba para desmayarse.

Como le hemos comprado un Samsung Galaxy Mini y la estamos enseñando a utilizar el correo electrónico, conseguí que escribiera la receta y me hice con una copia.

Si consigo que le haga fotos a los ingredientes y al resultado, iré publicando aquí sus recetas, lo cual es una inesperada pero deliciosa novedad para el korcho.


Ingredientes:

    Una naranja de zumo de piel fina
    70ml de Aceite
    250gr de Azúcar
    3 Huevos
    170gr de Harina
    1 sobre de Levadura


Preparación:

Triturar todo con una batidora menos la harina y la levadura, triturar la naranja con piel incluida, poner en un bol e incorporarle la harina y la levadura.

Ponerlo todo en un molde engrasado y desmoldable.
Al horno 180 grados, con calor en la parte inferior, durante 40 minutos aproximadamente.


¡¡Itadakimasu!!

viernes 4 de noviembre de 2011

Lo que bien empieza...


Acabo de recibir la nota de mi primer examen en la universidad y he conseguido hacerlo bien, la puntuación máxima eran 2 puntos y los he conseguido.
Para empezar me da ánimos, y fuerzas para seguir sacrificando las noches y los fines de semana, pero por otro lado, el tema era los sistemas de numeración, cosa que ya aprobé con un 10 en el ASI hace 8 años. Y lo peor de todo es que el siguiente examen es de matemáticas, y por más que estudio, no consigo controlar ningún tema, y ya llevamos 3 temas. He aprendido muchísimo, eso sí, pero me faltan años y años de cálculo y de memorizar tablas absurdas que no voy a usar en nunca más en mi vida.

Sé que en este examen de mates lo máximo que puedo aspirar es a sacar un 2 sobre 10, si lo consigo ya será un logro, pero me da rabia invertir tanto esfuerzo y tiempo que no tengo en una asignatura para no superarla. Y todo el tiempo que le dedique es tiempo que le quito a circuitos. Pero voy a seguir exprimiéndome al máximo y lo que sea será. Nunca conté con aprobar matemáticas, así que no me hundiré si no la saco. O eso pretendo.


Y de paso le doy las gracias a todos mis compañeros que me han ayudado, los que me han explicado cosas y los que han pasado horas explicándome factorizaciones, funciones, limites, derivadas e integrales. Jon, Daniel y Cristian, ¡MUCHAS GRACIAS!

viernes 23 de septiembre de 2011

El Traductor Universitario


Esta vez estaba en casa de mis abuelos, en el pueblo, aunque solo aparecía mi abuela Remedios que aun vivía.

Estábamos en el patio y por confuso que resultase era donde se iba a impartir mi primera clase en la universidad. Solo había algunos muchachos, a mi parecer demasiado jóvenes para ir a la universidad, y cuando entré y me senté, uno de ellos me reconoció como el traductor de Final Fantasy VI al español (proyecto en el que llevo en la vida real trabajando 9 meses) y me preguntó, dado que yo sabía tanto de FFVI, si se me ocurría una tracucción alternativa para el nombre del personaje Celes. Completamente alagado y haciendo un esfuerzo supino por no tener un accidente probocado por la explosión de placer en mi ego, le conteste que Celeste o Keles, eran traducciones aceptables, y quedó satisfecho.

De repente mi tensión y mis miedos se disiparon y de nuevo tuve esa sensación de que eran jóvenes y les podía ayudar a convertirse en grandes frikis, podría enseñarles cosas. Una sensacional similiar a la que en la realidad tuve cuando curse mis estudios de Desarrollo de Aplicaciones con todos esos muchachos de 19 años y sus frescas y receptivas mentes ansiosas de subcultura (y si, me estoy refiriendo sobre todo a mi amigo Cristian, hehe).

Y es que no hay como sentirse útil para sentirse pleno. Seguimos esperando a que llegase el reso de la gente y el profesor, pero desperté a las 8 y supe que ya era hora de empezar el día, no podía continuar pidiéndole mas créditos a la dama Nicte ni al señor Morfeo, pero con la convicción de que tenía que dejar constancia por escrito de lo sucedido, para no olvidarlo.


Y tiene gracia por que el mismo jueves por la noche, trabajando en la traducción del FFVI, llegue a la parte del re-reclutamiento de Setzer, y en la traducción del original japones de SkyRender que estoy utilizando desde el párrafo 2000 como guía principal en lugar de la traducción original de Ted Woolsey, descubrí que el hablaba de sus sueños y esperanzas perdidos por lo sucedido al mundo, y Celes en concreto le convencía para seguir creyendo en esos sueños y cambiar el ruinoso mundo en el que ahora nadie tenía nada, para que pudieran seguir persiguiendo esos sueños, ya que era lo único que les quedaba.









Tener sueños y esperanzas, perseguirlos, trabajar y luchar por conseguirlos o hacerlos realidad es algo que tenemos y lo único que nadie nos puede quitar, y desde luego es la única manera de llevar una vida plena y no malgastarla lamentándonos y hundidos en la pena y la desesperación.

miércoles 21 de septiembre de 2011

El Capitán America contra Galactus


En el segundo sueño, al principio en un mundo de dibujos animados, yo encarnaba al Capitán América, y también estaba en un lugar que creo que era Coslada, cerca de donde me crie. Era de noche y no recuerdo por que pero había mucha gente en la calle, como si fueran las fiestas locales o algo similar, pero el caso es que yo llevaba el traje y el escudo del Capitán, y de repente, una de las personas de entre la multitud, comenzaba a aumentar su tamaño y se revelo como Galactus, el devorador de mundos.

Al principio fui a luchar contra el pero no paraba de crecer, y cuando supe que era imposible vencerle dijo que su objetivo era engullirme a mi. La gente enloquecida de pánico corría en todas direcciones, y comencé a alejarme tan rápido como podía de el. Llegue a la estación de Renfe y dentro fui atacado por Magneto (por desgracia en el sueño mi escudo era magnetizable), pero pronto vino Spiderman en mi ayuda. Magneto quería ofrecerme a Galactus para que este se fuera y dejara la tierra en paz, y mi amigo y compañero vengador Spiderman, quería buscar otra solución para vencer al gigante cosmico.

A partir de este punto ya no eramos dibujos animados si no personas reales en el mundo real. A lo lejos se oía al ejercito y a otros superheroes luchando contra Galactus, y frenando su avance, pero de repente apareció el simbionte Venom sin anfitrión y aun asemejándose a Spiderman, no recuerdo como o por qué pero Magneto se fue y Spiderman se quedó luchando contra Venom, no cuerpo a cuerpo, si no permitiendole volver a unirse a él, pero negándole el control. El caso es que me dijo que corriera y lo vi claro.

Seguí con mi vergonzosa huida táctica y por primera vez utilizé las habilidades atléticas, gimnasticas y acrobáticas que el suero del super soldado garantizó al Capitán para subir a lo alto del edificio desde donde pude encarar a Galactus. No recuerdo el resto, no se si peleamos, hablamos o como sucedió, pero el caso es que Galactus se fue de la tierra sin comerme, y todo el ejercito y la gente comenzo a vitorearme y a alabarme.

La sensacion era genial, pero la verdad es que solo recuerdo huir y recibir vitores, no fue muy heróico por mi parte. Estando en plena celebración, como si de una película se tratase, comenzaron a aparecer los creditos con el típico resumen por escenas de lo que fue mi vida y mis aventuras a partir de entonces, de nuevo en forma de dibujos animados. Me vi luchando en guerras, enfrentandome de nuevo a Galactus con los Cuatro Fantásticos, deteniendo una bomba radioactiva que preparó un loco cuya radiación absorbí en parte y me produjo nuevas habilidades que no llegue a mostrar, con una compañera/love interest derrocando un gobierno tirano que esclavizaba a su pueblo, lo típico, y al terminar me sentía con tal plenitud y tal placer que no paraba de recomendar a mis amigos ver esta película de animación sobre el Capi por que era simplemente genial.


Me desperté de nuevo pleno de felicidad y sin dar crédito a haber tenido dos sueños en una misma noche. Mire la hora y eran cerca de las siete de la mañana. Pensé, "Aún me queda media hora, no espera, retrase la alarma ayer por que estaba cansado, me queda hora y media de descanso", y dude entre levantarme y aprobechar para hacer cosas, dado que la noche había sido mas de lo que le podia pedir, o descansar otro rato, sabiendo que tengo el domingo ocupado, y el lunes tengo que ir a trabajar, ir a la universidad, y tengo un nuevo-viejo compañero. Contra toda lógica decidí dormir otra vez y de nuevo fui obsequiado con un breve pero agradable sueño.

lunes 19 de septiembre de 2011

Rascacielos Prisión

En el primer sueño, yo era mi misma persona (muchas veces sueño que soy otro ser), y estaba encerrado en una especie de lujoso rascacielos, del que constantemente intentaba salir pero no había manera.

Dentro del edificio, empece a recorrer todo lo que pude para salir y tenia la sensación de no pertenecer ahí, como si me hubiera colado o me hubieran encerrado, pero el caso es que era muy incomodo. Sin embargo me movía con libertad, intentando que no me vieran, y al poco en una especie de teatro me junte con mas personas en mi misma situación. Entre ellas había un niño pequeño que no me despertaba mas que compasión y pena. Lo lleve conmigo un tiempo para que no le pasara nada hasta que me di cuenta de que los demás ya habían escapado y no sabia por donde o como. Mas tarde caí en la cuenta de que el muchacho llevaba mucho tiempo muerto y era un fantasma momento en el que dejo de aparecer.

Cada vez mas desesperado conseguí acceder a unos ascensores, pero eran automáticos, y no podía decidir a donde quería que me llevasen. Tengo que decir que no me gustan mucho los ascensores, prefiero las escaleras, hacer algo de ejercicio y controlar tu movimiento, antes de encerrarte en una jaula metálica colgando de una cuerda y moviéndose por un túnel, pero no les tengo pánico, es solo que prefiero las escaleras.

El caso fue que el ascensor me paraba en plantas en las que había guardias y tenia que evitar que me vieran. Creo que el ascensor oscilaba o algo por el estilo por que recuerdo una angustiante sensación de vértigo constante. Finalmente llegue a una planta muy alta, muy muy alta, podría se un piso 100, por que pese a que no tengo especial miedo a las alturas, si es cierto que algo de vértigo si que me producen, y en el sueño estaba muy amplificado.

En esta planta, en la que solo había unos 5 metros cuadrados de suelo, ninguna pared, un techo bajo y el suelo estaba compuesto por placas metálicas móviles que subían o bajaban, luche por no caerme y pese a que cada vez la situación se ponía peor y ya no conseguía entrar de nuevo en el ascensor, para mi sorpresa apareció una antigua compañera de mis años en Carrefour, Lorena de Jardín (a la que no veo desde hará mas de 6 años, así son los sueños, que revuelven en tu memoria y hacen como mi abuelo, batidora). Ella era algo así como la encargada de mantenimiento y limpieza de los ascensores y era la única que podía manipularlos. Pese a estar en una situación altamente desafiante para la vida humana, ella estaba acostumbrada y no solo no se caía por las partes del suelo móviles si no que parecía saber el patrón de movimiento que tenían, y los manejaba con soltura. Sin hacerme mucho caso, se apiado de mi, y me ayudo a entrar en el ascensor, al que ordeno subir a la planta final, y cuando con su ayuda entre y al poco se volvieron a abrir las puertas, descubrí que estaba en la superficie, al nivel del suelo, así que el rascacielos de 100 plantas era subterráneo. Esto me perturbo bastante, pero sin vacilar un instante empece a correr y descubrí que estaba literalmente en Coslada, donde solía jugar de pequeño, zona que ahora es el recinto ferial, en breve sera un corte ingles y casi justo donde trabajo actualmente. Pero en el sueño aun no había nada de esto, y al igual que en mi infancia era todo campo, solo que ademas había pequeñas montañas de terreno, que era donde me encontraba.

Comencé a recorrerlas, escalando en ocasiones por que eran muy escarpadas y de repente supe que había algo persiguiéndome, algo del tamaño de una persona pero no humano, que se desplazaba a cuatro patas. Empezaba a oscurecer y arete el paso dirigiéndome a la ciudad, pero con una satisfacción enorme por haber conseguido escapar del edificio, y con la seguridad de que sin importar como iba a conseguir regresar a casa.

Y justo entonces me desperté, a las 4 de la mañana emocionado y orgulloso, y con la alegría de haber tenido un sueño extraño, claustrofóbico, tenso y, todo hay que decirlo, lleno de aventuras, por primera vez en mucho tiempo. Y como era todavía mitad de la noche, dormí de nuevo y para mi sorpresa Morfeo me obsequió con otra ensoñación mas.